Dunas móviles litorales con Ammophila arenaria (HIC 2120)

Descripción

Estos hábitats conocidos como dunas blancas son grandes acumulaciones de arena situadas detrás de las dunas embrionarias, formando la segunda franja del sistema dunar costero. Están dominadas por el barrón (Ammophila arenaria), una gramínea especialmente adaptada a fijar la arena y soportar las duras condiciones del litoral.

Estas dunas son estructuras dinámicas y cambiantes, modeladas continuamente por la acción del viento y el aporte constante de arena procedente de la playa. Suelen formar cordones paralelos a la costa, pueden alcanzar alturas superiores a los 30 metros y extenderse a lo largo de varios kilómetros. A diferencia de las dunas más cercanas al mar, se desarrollan allí donde la fuerza del viento permite que la arena se acumule formando elevaciones estables.

Detalles

Fotografías realizadas por Rafael Villar Montero, Cristina Crespo Bastias, Ginés Rodríguez Castilla y Joao Daniel Araújo Peixoto de Oliveira

Condiciones ambientales

Las condiciones ambientales de las dunas blancas son especialmente severas: los suelos son muy secos, pobres en nutrientes y están expuestos a la influencia de la sal transportada por el viento marino. Además, las plantas deben resistir el enterramiento y desenterramiento continúo causado por el movimiento de la arena. Estas circunstancias limitan el número de especies capaces de establecerse, dando lugar a comunidades vegetales poco diversas, pero altamente especializadas.

Principales especies

El barrón desempeña un papel fundamental en este hábitat. Gracias a su rápido crecimiento y a sus extensos rizomas subterráneos, es capaz de adaptarse al constante desplazamiento de la arena, favoreciendo la formación y estabilización de las dunas. Junto a él pueden encontrarse otras especies características de los arenales costeros, como el cardo marítimo (Eryngium maritimum), la azucena de mar (Pancratium maritimum), el cuernecillo de mar (Lotus creticus) o la correhuela de mar (Calystegia soldanella).

Distribución

En Andalucía, las dunas blancas aparecen a lo largo de gran parte del litoral atlántico y mediterráneo, con algunos de sus mejores ejemplos en espacios emblemáticos como Doñana, el litoral gaditano o el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar.