Dunas litorales con Juniperus spp. (HIC 2250)

Descripción

Los enebrales y sabinares costeros ocupan las zonas más interiores y estabilizadas de los sistemas dunares litorales. Se desarrollan sobre dunas donde la arena ha dejado de moverse de forma intensa y donde comienza a acumularse materia orgánica, permitiendo el establecimiento de una vegetación arbustiva más densa y madura.

Aunque siguen estando sometidos a las condiciones características de los ambientes costeros, como la influencia del viento, la salinidad y la escasez de agua y nutrientes, estos hábitats se encuentran más protegidos que las dunas situadas cerca del mar. Esto favorece la aparición de formaciones dominadas por el enebro marítimo (Juniperus oxycedrus subsp. macrocarpa) y la sabina costera (Juniperus phoenicea subsp. turbinata), dos especies especialmente adaptadas a los suelos arenosos del litoral.

Detalles

Fotografías realizadas por Rafael Villar Montero, Cristina Crespo Bastias, Ginés Rodríguez Castilla y Joao Daniel Araújo Peixoto de Oliveira

Condiciones ambientales

Los enebrales suelen ocupar las zonas más expuestas, donde aún existe cierta movilidad de la arena y una mayor influencia del viento marino. Los sabinares, por el contrario, se desarrollan sobre dunas más antiguas y estabilizadas, alejadas de la acción directa de la maresía y en transición hacia otras formaciones vegetales del interior.

Principales especies

Junto a enebros y sabinas aparecen numerosas especies características del matorral mediterráneo costero, formando comunidades de gran valor ecológico y paisajístico. Estos hábitats representan algunas de las etapas más maduras del sistema dunar y constituyen un importante refugio para la biodiversidad litoral.

Distribución

En Andalucía, los enebrales y sabinares costeros se distribuyen de forma dispersa a lo largo de los litorales de Huelva, Cádiz, Málaga y Almería, donde forman algunos de los ecosistemas dunares mejor conservados de la región.